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El proyecto financiado por el Fondo VIME busca democratizar el acceso a información acerca de la gestión de residuos mediante un mapa digital interactivo.
En Chile, existe una amplia disponibilidad de instrumentos y organismos que entregan datos públicos acerca de residuos, energía y emisiones —como SINIA, INE, RETC, entre otros—. Sin embargo, la complejidad técnica de esta información ha generado una brecha entre la disponibilidad de estos datos y la acción informada de los agentes territoriales, limitando así la construcción de herramientas efectivas en los territorios.
Frente a esto, el proyecto “Mapa Ciudadano de Inteligencia Territorial y Metabolismo Urbano” financiado por el Fondo VIME, busca desarrollar un mapa interactivo digital que permita visualizar y traducir datos complejos del metabolismo urbano —es decir, cómo las ciudades consumen sus recursos y generan impactos posteriores— en información comprensible para la ciudadanía, municipios y organizaciones sociales.
El desarrollo del mismo es liderado por Juan Venegas, investigador doctoral del Departamento de Ingeniería Industrial, y apoyado por los estudiantes Belén Salazar de Ingeniería Civil en Ambiente, Matías Nadinic de Ingeniería Civil en Geografía y Matías Yáñez del Magíster en Ingeniería Informática.
Vínculo bidireccional con el territorio
El proceso de trabajo no sólo ha articulado las capacidades técnicas y analíticas de la universidad, sino que también rescata y pone en valor la experiencia socioambiental de la Fundación Basura.
“El vínculo bidireccional con la fundación, nace principalmente porque son una organización activa y comprometida con la protección del medio ambiente y todos los actores involucrados en ello” explica Venegas, “la vemos como un actor comprometido al que podemos preguntar qué están haciendo en el ecosistema, qué se necesita y cómo nosotros podemos construir algo que les sea útil para su trabajo”.
Para Camila Rivero, gestora de proyectos de Fundación Basura, el desarrollo del mapa representa una oportunidad para acercar el conocimiento y fortalecer su labor territorial. “Para organizaciones como Fundación Basura, disponer de esta información facilitará la identificación de brechas y oportunidades para diseñar e implementar proyectos socioambientales con mayor impacto” comenta.
Asimismo, en esta etapa piloto, el proyecto recoge el trabajo territorial y la información de los equipos municipales de Medio Ambiente, especialmente de las municipalidades de Santiago y La Reina, y las aplica en el prototipo del mapa.
“El trabajo que nos ha planteado el equipo nos abre una propuesta técnica de primer nivel, que robustece la presentación de nuestro quehacer mediante las formas y modos que la vanguardia académica sólo puede ofrecer” comenta Isabel Aguilera, subdirectora de Medio Ambiente de la Municipalidad de Santiago, “nos alegra aprender junto a ellos y modernizar nuestra forma de gestionar información y desarrollar acciones concretas de sustentabilidad”.
En la misma línea, Carlos Ahumada, jefe de la Unidad de Residuos de la Municipalidad de La Reina, comparte que iniciativas como esta les permiten fortalecer su gestión ambiental en el territorio. “Contar con herramientas que permitan conocer y visualizar cómo se generan y movilizan los distintos flujos de recursos y residuos dentro de la comuna representa una oportunidad para tomar decisiones mejor informadas, focalizar nuestros esfuerzos y avanzar hacia una gestión más eficiente y sustentable” agrega.
Trabajo con sello USACH
Para su desarrollo, el proyecto ha requerido de la realización de múltiples tareas, tales como el análisis de datos ambientales, desarrollo informático, automatización cartográfica y la modelación del metabolismo urbano, las cuales han estado a cargo de los estudiantes participantes del proyecto.
“La experiencia ha sido super intensa, pero super satisfactoria” comenta Matías Nadinic, “nosotros sabíamos el potencial técnico del equipo y del proyecto como tal, pero ver el nivel de integración con el que hemos logrado el visor interactivo, ha superado todas nuestras expectativas iniciales” agrega.
Por su parte, Belén Salazar comenta que su parte favorita ha sido el llevar a terreno los ramos de su carrera. “Ver cómo funciona todo desde adentro, no solamente como un escenario ideal, sino entendiendo la realidad operativa de los municipios, me ha cambiado mi perspectiva como futura ingeniera” reflexiona.
Asimismo, Matías Yáñez comenta que la multidisciplinariedad del equipo ha significado un fortalecimiento del equipo y una culturización de su malla curricular. “Generalmente, en los distintos proyectos que he formado parte, siempre estoy más de informático y no hay un gran cambio en lo que voy aprendiendo sobre la práctica, pero aquí la diferencia es que, como todos somos de un área diferente, nuestros conocimientos se van complementando” agrega.
Proyección con foco en la democratización del conocimiento
Más allá de desarrollar y entregar un insumo técnico para los agentes territoriales, el equipo busca que la plataforma funcione como un incentivo para el diálogo territorial, la democratización de la información, la optimización de la gestión de residuos y un aporte en la acción contra el cambio climático.
“Si bien estamos desarrollando una plataforma técnica, esta tiene que ser un medio para generar conversaciones, unificar miradas e ideas y promover la educación ambiental” reflexiona Venegas.
A futuro, el equipo aspira que el mapa sirva como base para replicar la experiencia en otros municipios del país, aportando a la construcción de políticas públicas locales basadas en datos verídicos y orientadas a la sustentabilidad territorial.